La start up de la Universidad de Nottingham Trent utiliza la termografía mediante la cámara térmica FLIR P660 para poder realizar grandes volúmenes de inspección de árboles dañados, hasta más de 100 en un día. Gracias a la termografía, no es necesario trepar a los árboles para hacer inspecciones visuales, ni hacer catas debajo la corteza: con su metodología de medición son capaces de estimar la profundidad de afectación del daño.