Control de la temperatura corporal: diferencias entre una cámara termográfica y un termómetro de infrarrojos

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Durante la crisis mundial provocada por el Coronavirus COVID-19 se ha demostrado que el control de la temperatura corporal mediante infrarrojos es una tecnología efectiva para detectar a personas con una temperatura corporal elevada (fiebre), uno de los principales síntomas que provoca el virus del COVID-19. Este método de control no es nuevo, ya que se viene usando con éxito desde 2001 en países que se han visto afectados por otros virus como la SARS-1 y el Ébola, pero no ha sido hasta este año que el control de la temperatura corporal mediante la luz infrarroja se ha normalizado en todo el planeta.

control de la temperatura corporal, flir t840, apliter termografia

Cabe remarcar que la detección de una temperatura corporal elevada no es un método de diagnóstico del Coronavirus COVID-19 u otras enfermedades víricas, pero sí que resulta totalmente efectivo a la hora de detectar fiebre, uno de los síntomas característicos de estas enfermedades. Estas pruebas deberán ir siempre acompañadas de un examen médico más exhaustivo para confirmar o descartar posibles casos positivos.

Dos de los dispositivos más efectivos, seguros y con una eficacia demostrada para el control de la temperatura corporal mediante infrarrojos son la cámara termográfica y el termómetro de infrarrojos. En un principio puede parecer que las dos herramientas son iguales, puesto que miden la temperatura de la superficie de los objetos – en este caso de las personas -, mediante la luz infrarroja, pero ¿son igual de efectivas? ¿podemos estar seguros que ambas nos brindaran resultados fiables? A continuación, realizamos una comparativa de las dos tecnologías para descubrir sus puntos fuertes y débiles.


Superficie de medición de la temperatura

Como ya hemos comentado tanto el termómetro de infrarrojos como una cámara termográfica miden la temperatura de la superficie de los cuerpos detectando la luz infrarroja que estos emiten. La diferencia entre estos dos dispositivos es que mientras un termómetro de infrarrojos solo mide la temperatura de un solo punto (1 píxel o punto de medición) una cámara termográfica detecta miles de píxeles (o puntos de medición) a la vez. Gracias a la detección de miles de píxeles en una sola toma, con una cámara termográfica seremos capaces de crear una imagen de infrarrojos en tiempo real con las diferencias de temperatura que está captando el dispositivo y ver, de forma precisa, cuáles son los puntos más calientes de la zona.


Manteniendo la distancia de seguridad

Cuando hablamos del control de la temperatura corporal nos encontraremos que con un termómetro de infrarrojos necesitaremos estar a un máximo de entre 10 y 15 centímetros del individuo para que la medición de la temperatura sea fiable. En cambio, dependiendo del modelo de cámara termográfica que usemos, las mediciones se podrán llevar a cabo a una distancia de hasta 2,5 metros, cumpliendo con creces las directrices de distancia de seguridad que marca la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por lo tanto, solo si usamos una cámara termográfica nos aseguraremos de realizar una medición de la temperatura corporal manteniendo las distancias de seguridad establecidas.

control de la temperatura corporal, flir tg54, apliter termografia


Mediciones manuales o automatizadas

Tal y como acabamos de ver, con un termómetro de infrarrojos estamos obligados a realizar las mediciones de forma manual y a una corta distancia entre individuos para asegurarnos que el resultado sea fiable, sin que el operario pueda mantener la distancia de seguridad de 2 metros establecida. Por otro lado, con una cámara termográfica tenemos la posibilidad de llevar a cabo el control de la temperatura corporal de forma manual o automatizada manteniendo la distancia de seguridad no solo desde el dispositivo si no que, además, existe la posibilidad de realizar las mediciones desde otra habitación, como una sala de control. Esto permite realizar mediciones con total seguridad para el operario de la cámara, sin riesgo de contagio.


Repetibilidad de las mediciones de temperatura

Cuando tenemos que llevar a cabo un control de la temperatura corporal es muy importante realizar la medición siempre en la misma zona para que los resultados sean fiables. Con una cámara termográfica la repetibilidad de la medición es muy fácil de conseguir, puesto que al mostrar una imagen formada por miles de píxeles a la vez y con el uso del software inteligente de la cámara esta siempre nos marcará el punto más caliente de la imagen (por regla general, la zona del lagrimal).

Con un termómetro de infrarrojos, en cambio, la repetibilidad siempre será más complicada, ya que tendremos que ser nosotros mismos los que manualmente nos aseguremos siempre de tomar la medida de la temperatura en el mismo sitio, aumentando el margen de error, reduciendo el índice de fiabilidad de la prueba y generando falsos positivos.

control de la temperatura corporal, flir a700, apliter termografia


Tiempo de duración de la prueba de temperatura

Mientras que un control realizado con un termómetro de infrarrojos puede durar entre unos 10 y 15 segundos (hasta 10 tests por minuto), con una cámara termográfica realizaremos un control de la temperatura corporal en tan solo 1 o 2 segundos, pudiendo llevar a cabo entre 45 y 60 mediciones por minuto. Este es uno de los principales puntos fuertes de las cámaras termográficas respecto al resto de los dispositivos de control de la temperatura corporal, haciendo que su uso sea perfecto para espacios con una alta afluencia de personas, como aeropuertos, estaciones de tren, grandes empresas o eventos multitudinarios.


Configuración del sistema se medición

Los termómetros de infrarrojos más comunes normalmente ya vienen con una configuración por defecto dentro de unos estándares establecidos mientras que las cámaras termográficas son totalmente configurables, con un sistema operativo simple e intuitivo.

Por otro lado, las cámaras termográficas tienen en cuenta otros elementos, como la temperatura ambiental o el coeficiente de emisividad, para calcular alguna variación de la temperatura corporal, además de disponer de alarmas que pueden alertar al operario cuando hay alguna medición que sobrepasa el límite fijado. Un termómetro de infrarrojos, en cambio, no tiene en cuenta aspectos la temperatura ambiental y no dispone de alarmas automáticas, por lo que perderá precisión.


Rango de precios de mercado

Uno de los aspectos que marcan más la diferencia entre una cámara termográfica y un termómetro de infrarrojos para el control de la temperatura corporal es el precio de los dispositivos. Mientras que el coste de un termómetro de infrarrojos puede variar entre los 150 y 300 euros, el precio de una cámara termográfica fiable con un sistema específico para la detección de fiebre puede encontrarse a partir de los 7.500 euros.

Una vez analizadas las principales diferencias entre una cámara termográfica y un termómetro de infrarrojos para el control de la temperatura corporal solo nos falta añadir que, si bien es cierto que la diferencia en el precio entre dispositivos pueda parecer significativa debemos tener en cuenta que la tecnología de una cámara termográfica es mucho más completa que un termómetro de infrarrojos, permitiendo que se puedan realizar muchas más mediciones por minuto, con una fiabilidad mucho mayor y siempre manteniendo las distancias de seguridad entre las personas evaluadas y los operarios del punto de control.


Si quieres más información sobre el uso de las cámaras termográficas o de los termómetros de infrarrojos para el control de la temperatura corporal puedes ponerte en contacto con uno de nuestros técnicos y resolveremos todas tus dudas.